Agrega sustancia a todo lo que escribes (sin agregar grasa)

Lo que escribiste está ... flaquito.

Si fuera un niño, lo llevarías al médico a que le de vitaminas.

Dijiste todo lo que querías decir, seguiste todas las reglas, pero sin embargo… le falta algo.

Te haces una taza de café, le pones manteca a una tostadas y miras el monitor tomando distancia. Como los turistas miran la Monalisa --de varios lados y sin entender cuál es el alboroto… Hasta que algo te hace click. Cayó la ficha. Se alinearon los planetas. Lo viste claramente: a tu texto le faltan “cosas”.

¿Pero qué más le puedes agregar sin hincharlo con palabras innecesarias y sin hacer perder el tiempo a tu lector?

Sustancia.

“Agrega sustancia para hacer un texto pijoso, divertido. No solo gordo.”


Henneke Duistermaat - EnchantingMarketing.com

La sustancia es información que apuntala tu argumento y construye tu autoridad como experto.

¿Cómo? Con este tipo de información...

1) Citas

En todos los temas que toques seguramente hay citas o frases famosas que han dicho los expertos y van quedando como piedras fundamentales de esas teorías.

Tú las escuchaste miles de veces porque eres especialista y has leído mucho sobre tu tema, pero no por ello tu público las conoce. Esas frases se repiten siempre y nunca nadie dice “Ufff cuántas veces más van a decir lo mismo”.

Citando a una diva le la televisión Argentina, la señora Mirtha Legrand, “El público se renueva”.

Agrega esas citas que resumen en un bocadito gran sabiduría. Si no se te ocurre ninguna, búscalas en Internet. Siempre hay algo nuevo para aprender.

Agrégala entre comillas y con firma. Agrega el link a un sitio donde puedas hacer referencia.  

2) Ejemplos

Esta es mi sustancia favorita. Tomarte el tiempo para buscar ejemplos dan validez a lo que estás afirmando y llevan a tu lector a entender claramente y decir “cierto, tiene razón”. Los ejemplos valen por páginas y páginas de trabajo de convencimiento.

“Un ejemplo vale más que mil palabras”

Dicho popular que valida mi punto.

Para dar ejemplos, puedes describirlos con palabras y en detalle, agregar imágenes o fotos que prueban de lo que estás afirmando, o insertar videos.

Si quieres poner de ejemplo algo que está en un sitio web, tal vez convenga tomar una imagen y agregarla en tu texto haciendo referencia al sitio de origen. No colocar sólo el link en tu texto. Muchas  veces los sitios web dejan de estar disponibles y te quedarías sin tu ejemplo.

Puedes inventar uno. Como en la escuela cuando estudiabamos matemática. Si tengo 5 manzanas y como 1, ¿qué me queda? * un poco de hambre *.

Ejemplos de errores

No siempre un ejemplo debe ser lo correcto. También puedes poner de ejemplo errores, lo que no se debe hacer, lo poco efectivo que fue algo-- y así demostrar tu punto.

 3) Historias o storytelling

Está muy de moda el storytelling en publicidad y marketing. Que simplemente decir algo a través de una historia.

Nuestros cerebros están programados para prestar especial atención a las historias. Desde la época del hombre de las cavernas, nos hemos sentado alrededor de una fogata, al caer la noche y hemos contado por turnos lo que nos pasó durante el día. Así hemos logrado sobrevivir como especie. Aprendiendo de los errores para no volverlos a cometer.

¿Te gusta la historia del hombre alrededor de la fogata que te acabo de contar? A mí también. Es mi favorita. Quien sea que se le haya ocurrido explicar esto así, ¡bravo!

Todo tipo de historias son poderosas. Chismes, fantasías, anécdotas reales, pequeñas cosas que nos pasan en el día. Historias Vergonzosas, de triunfos, de aprendizajes, de amor o de odios, de derrotas. De crecer y cambiar, o de superar obstáculos.

Busca alguna historia que puedas relacionar con tu tema. Piensa en algo que te haya pasado a ti, o que hayas atestiguado, pequeños momentos que observaste por la ventana de un café, sueños de día en los que te dejas mecer de vez en cuando. En tus recuerdos o en tu imaginación, ahí están.

A lo que escribas, aunque sea serio y formal, intenta agregarle una historia. Lo vas a hacer cien veces más poderoso.

Pero una historia es larga…

No necesariamente. No hace falta introducción, nudo y desenlace; o  acto 1, acto 2 y acto 3. Puede ser una partecita de una imagen y una acción.

Una historia corta muy conocida yatribuida a Ernest Hemingway es esta:

“A la venta zapatitos de bebé, nunca usados”.

También puede ser algo prosaico, enganchado con un evento del calendario como “estoy completamente enamorada de mi instructor online, aunque nunca nos vimos en persona, no sé nada de él, es sólo un rostro en una pantalla. Y creo que me manda mensajes subliminales. ¿Me estoy enloqueciendo o es San Valentín que me afecta digitalmente?

O algo más elaborado y completo como:

“Estaba tomando un café con una amiga y se acercó un hombre y le dio una flor por San Valentín. Le dijo que aunque ella no lo conoce, él sí la conoce a ella y siempre fue el amor de su vida. Se quedaron juntos tomando otro café. Yo me fui.” *Definitivamente San Valentín jode la cabeza*

Una anécdota rutinaria:

“Hoy cuando estaba en la cola del supermercado empecé a sacar todo lo que estaba en la cartera porque no encontraba mi billetera. Revolviendo encontré al fondo mi moneda de la suerte, con tan poca suerte que mi billetera no estaba. Cuando me iba, hecha una furia conmigo misma por haber perdido 2 horas en supermercado, en la puerta me choqué con un vecino hermoso que no sabe que existo. Volaron unos papeles que tenía en la mano y yo terminé de pompas en el piso. Demasiado poco glamour.  Al mirarnos nos empezamos a reír y charlamos un rato... si no hubiera estado todo ese tiempo en el supermercado, nunca me lo hubiera cruzado. Entonces me di cuenta que mi moneda de la suerte, es realmente de la suerte”.

*Y dale con San Valentín. Odio San Valentín.*

Volvamos... ¿me pude hacer entender? Cualquier historia sirve. No importa si no es ganadora de el premio Príncipe de Asturias -- entregada por el ahora rey en persona.

Explota el poder de las historias y nuestra debilidad por ellas.

4) Extras

Esto es como la sazón de la sustancia, que puedes agregar para darle aún más potencia:

- Videos o gifs animados. Lo visual tiene altas tasas de enganche y clics, en las redes sociales y sitios web.

- Metáforas y detalles. Pintan imágenes visuales, pero con palabras.

- Chistes y observaciones políticamente incorrectas. Hacen reír a tu lector y se reconocen en tus palabras. Los hacen decir “¡Yo pienso lo mismo!”

- Referencias a películas que te gustan, a libros o programas de TV y a la la cultura pop en general. Todo lo que haga que tu lector se sienta reflejado en tus palabras.

Alimenta a tu texto haciendo el avioncito con la cuchara...

Cuando sientas que tu texto está debilucho, agregale sustancia. Cuando termines tu primer borrador, repasa una y otra vez buscando a dónde podrías agregar citas, ejemplo o historias. Metáforas o detalles chistosos.

Luego edita sacando la grasa.

Va a quedar sustancioso y rico.  Como una buena sopa.

Y fuerza suficiente para saltar de la pantalla y atrapar a tu lector.

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