Escribir para atraer es la meta… ¿no?

Que te lean. Que rían con tu texto. Que los muevas a la acción. Que te comenten y canten loas a tu ingenio.

¿No soñamos todas lo mismo? Eso, y que ese hombre hermoso que te cruzás te haga un guiño mientras antes de seguir deslizándose en su nube de perfección y perfume demoníaco.

Existe una forma de hacer nuestro sueño realidad -- no lo del hombre hermoso, dejemos de soñar despiertas.

Y sucede justo después de que terminas tu primer borrador.

¿Piqué tu curiosidad?  Abajo te lo cuento.

Este es el secreto mejor guardado de los grandes escritores de marketing

Y es que cuando lees uno de esos textos brillantes, que saltan a la vista, consiguen que los compartas jubilosa y te dejan con una sonrisa remanente --- ¿ no te preguntas cómo lo hace?

Pues bien, simple y sencillo. Los grandes escritores luego de terminar un borrador, editan el texto varias veces. De 5 a 6 de s, acuerdo a confesiones varias. Y en cada una de esas veces, el escritor intenta cambiar las palabras ordinarias y demasiado repetidas, por una mejor versión. Por palabras listas para ir de fiesta -- mínimo de tragos.

¿Por qué no hacer lo mismo?

Cambia  de forma deliberada, las palabras normales y repetidas, que primero te vinieron a la mente al escribir por sus versiones más potentes.

Esto es como ir al gimnasio a levantar pesas. Es un trabajo duro, repetitivo y poco glamoroso, pero muy eficiente en los resultados.

Si dedicas una o dos pasadas editando al texto sólo para cambiar palabras, vas a moldear un texto único, distinto, con tu personalidad y más potente.  

¿Cómo sé cuáles palabras conviene cambiar?

Es laborioso pensar cuáles palabras cambiar y por cuál otra. Aquí te paso algunas opciones:

-Cambios por palabras sensoriales.

Las palabras sensoriales son las que describen cosas o características que alertan los sentidos: la vista, el oído, el tacto, el gusto, el olfato.  

Ejemplo:

“Una situación complicada” → versión normal y sin gracia

“Una situación ríspida” → Tacto

“Una situación enredada”→  Vista

“Una situación espinosa” → Tacto

“Una situación fétida” →  Olfato

“Una situación aguda”→ Oído

“Una situación agria” → Gusto

-Cambios por palabras emotivas.

Las palabras emotivas revelan algún tipo de despiertan emoción, sentimientos, sensaciones. Son palabras relacionadas con amor, miedo, sorpresa, enojo, tristeza, disgusto, confianza, alegría, odio.

Esta no es una lista corta ni fácil de determinar. Entran todas las palabras que te indique tu instinto y el diccionario.

Ejemplo:

“Una persona divertida”

“Una persona jubilosa”

“Una persona tierna”

“Una persona confiable”

“Una persona fiel”

“Un pusilánime”

“Un saboteador”

“Un miserable”

“Una persona encantadora”

“Una persona espectacular”

“Una persona hostil”

“Una persona repelente”

-Cambios por verbos de acción.

Los verbos de acción describen lo que sucede, más que lo que es. Ayudan a pintar una imagen en la mente de tu lector. Esto hace tu mensaje concreto, atractivo, poderoso. Somos seres visuales y las imágenes nos excitan.

Ejemplos:

“Me encanta la tranquilidad de los sábados a la tarde”

vs.

“Mis sábados a la tarde discurren suaves. Encantada me siento con un té en la mano y miro el sol descender detrás de las montañas. Los pájaros cantan, mis hijas juegan a lo lejos. Distingo los sonidos adormecidos de la ciudad. La tranquilidad me envuelve.”

Claro, es mucho más largo que la primer versión, pero los verbos de acción -- que no sólo son de tiros y choques, sino que pueden ser acciones suaves -- empoderan tu texto.

-Cambios por sustantivos concretos.

Los sustantivos son palabras que nombran cosas o seres animados o inanimados. Pueden ser abstractos o concretos. Los concretos se pueden tocar. Los abstractos no se pueden tocar.

Muchas veces usamos sustantivos abstractos cuando uno concreto podría dar mucha más fuerza a una frase.

Ejemplos:

“Estaban alegres y la pasaron bien”

vs

“Rieron a las carcajadas y la pasaron bien”

“Muchos usuarios están satisfechos”

vs.

“70% de los usuarios repitieron la compra”

-Cambios por palabras menos usadas por la gente.

Hay palabras que simplemente no las usamos. Las conocemos. Las leemos en los libros, y las escuchamos en películas de otros países. Pero no están dentro del repertorio limitadísimo que usamos todos los días.

Al cambiar palabras por otras menos escuchadas, vas a tironear la atención de tu lector y vas a terminar con un texto más interesante.

Ejemplo:

“Cómo lograr el éxito laboral este año”

vs.

“Cómo conquistar el éxito laboral este año”

“Debemos proteger nuestro tiempo personal”

vs

“Debemos blindar nuestros tiempo personal”

Técnicas para elaborar cambios brillantes

Técnica 1: Usar SIEMPRE un Diccionario de Sinónimos

A esa palabra que ya apuntaste para disparar y traer otra más linda, la buscas en el diccionario de sinónimos. Elige de las opciones, la que más fuerza tenga.  

Yo tengo un diccionario de sinónimos de papel, tres Apps en mi celular y busco en los diccionarios online muy seguido. Cada diccionario ofrece distintas opciones. Son como ese pantalón que te probaste en la tienda y te hacía la cola tan linda, que te lo llevaste en tres colores. Hay que tenerlos a todos.

Técnica 2: Hablando como si fueras otra persona

Dices tu texto actuando como si fueras un hombre de las cavernas, una cabeza hueca, con acento de otro país -- por suerte en español tenemos un buffet en este sentido --, una mujer furiosa, un bebé, un rapero del Bronx, una adolescente adicta a Instagram, una ninfómana borracha y lo que sea que se te ocurra.

Intenta cambiar las palabras de acuerdo a esas personalidades. Juega y date libertad para improvisar. Y te van a salir opciones divertidas y distintas.

Técnica 3: No te lo voy a decir suavecito…

*No Luis Fonsi, en esta no entras.*  Esta es una técnica de Marie Forleo. Consiste en decir “No te lo voy a decir suave:” y largar en seguida de la forma en que te salga, eso que quieres escribir. Es pararte en una personalidad sin tapujos, sin pensar en suavizarlo por no confrontar o herir al otro. Es decirlo fuerte y hasta grosero.

Esta técnica te ayuda a dar fuerza y personalidad a tu texto. No funciona en todos los casos pero vale la pena probar.

Es pesado y aburrido, pero muy eficiente

Como hacer pesas -- y sí adicto a las pesas, “no te lo voy a decir suave”, las pesas son aburridas y tediosas 🙂 -- pero son efectivas a la hora de moldear un cuerpo atractivo.

Como cambiar palabras con estas técnicas es efectivo para moldear textos atractivos y musculosos.

Así que agarra ese diccionario de páginas ya amarillas que te quedó de la escuela e instálalo al lado de tu teclado. Es el gran secreto que teníamos en las narices todo el tiempo pero no nos dimos cuenta.   

Cambia todas las palabras que te permita tu paciencia. No te preocupes por excederte. Como los pantalones que te hacen linda cola, nunca son demasiados.

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