Cómo enganchar con tus palabras: 5 reglas de oro

¿Está mal escribir como la competencia?

Y no… no tanto.

Pero... ¿no estaría mejor ser distinto al resto?

Y… sí.

Te aseguro que diferenciarte con palabras no es tan difícil como parece.

Tendemos a creer que “ser distinto” es un toque de suerte. Los otros pueden hacerlo. No nosotros. Ellos nacieron especiales. No nosotros.

Pero esto no puede estar más lejos de ser cierto.

Con los tips de abajo, puedes mostrar que eres diferente, que tu marca es diferente. En todo lo que escribes: una actualización de Facebook, el perfil de Instagram, tu página web o tu slogan.

¿Empezamos?

Toma un café con un amigo

¿Qué pasa cuando te encuentras con un amigo que no ves hace mucho?

Das grititos… “¡Desaparecido!... ¡Te ves espectacular!” y chocan en un abrazo que recupera algo del tiempo pasado.

No dices: “Buenas tardes a todos. Es un gusto unirme a ustedes en este encuentro.” Si lo hicieras tu amigo miraría a los costados a ver si hay más gente, y después se fijaría si te golpeaste la cabeza.

La misma situación pasa en los textos que escribes. Si quieres conectarte con el que lee, trátalo como un amigo. Y sólo uno. No como minions en un cumpleaños.

Para que tu lector se sienta especial y que realmente te importa:

1) Utiliza la palabra “ tu” o “vos” o “usted” cuando escribas.

Ya sé, hablas a mucha gente, pero tu audiencia no tiene que sentir eso. ¿En qué situación está el lee lo que escribes? No son veinte agolpando caras para poder ver una pantallita.  Es una sola persona, probablemente con un celular en una mano. Y esa persona quiere sentirse especial. Porque la gente compra --- una idea o un producto --- a quien conoce, confía y le agrada. Como un amigo.

2) Escribe como habla tu lector.

Si escribes para amantes del ballet clásico o fans de la ópera, escribe con elegancia y estilo refinado. Si le apuntas a millenials, escribe con informalidad. Corta palabras. Agrega palabras de la jerga de moda.

¿Y si no sabes cómo habla tu audiencia? Escúchalos. Escribe las palabras que más utilizan. Cómo estructuran sus frases. Lee los comentarios que hacen en redes sociales. Busca a alguien en la vida real que sea de tu target y conversa, prestando atención a sus palabras.

3) Opta por la palabra más simple

En vez de “utilizar”, escribe “usa”. En vez de “retornar”, escribe “volver”. En vez de “idóneo”, opta por “especialista”.

Para sonar en la cabeza de tu lector como si fueras un amigo, usa las palabras que usarías con un amigo tomando un café.

Un truquito: cuando tengas que escribir algo, abre un email y pon el nombre de un amigo a quien se lo dirigirías. Y empieza a escribir.  Luego cambia su nombre por el título. Porque cuando suenas como amigo, le haces sentir a tu lector que te interesa.

Recuerda, el tono conversacional es el nuevo tono profesional.

Dale fuerza a tu texto con este truco

Somos criaturas visuales. En Internet, el video es el  formato más fructífero para conectar, enganchar y vender.

Pero, ¿cómo puedes explotar el poder de las imágenes si tu mensaje es escrito?

Incluye detalles.  

Los detalles son poderosos para:

  • enganchar a tu audiencia
  • crear una conexión
  • exaltar emociones
  • aumentar tu credibilidad
  • ser recordado
  • ser divertido

"Aprendí que la gente olvida lo que dijiste, la gente olvida lo que hiciste, pero la gente nunca olvida cómo los hiciste sentir."

Maya Angelou

Laura Belgray, una copywriter con mucha personalidad, en su blog TheTalkingShrimp.com, hablando sobre la importancia de construir una lista de emails, dice:

“¿Cúando abriste tu primer cuenta de email? ¿Te acuerdas?

Yo abrí la mía en 1994. AOL por supuesto.

El navegador se instaló con uno de esos disekettes que se apilaban en todos lados junto con los menúes de delivery de comida china.

Todavía puedo oír ese primer chirriante “You’ve got mail!”.

He estado chequeando mi mail desde entonces.

Ella podría haber empezado su nota diciendo “El e-mail no está muerto. ¿Cuántas veces chequeas tu teléfono para ver si te llegó un mail?”. Pero ella optó por los detalles. Pintar una imagen.

Los detalles son el truquito para ser divertido. Cuando dices esas cosas que todos notan pero nadie menciona. Te hacen lucir ingeniosa. ¿Tus lectores? Te van a amar por esforzarte para que la pasen bien.

Deja respirar a tu lector

¿Tus ojos están cansados lidiando con pantallas brillantes el día entero?

¿Tu mente está abarrotada con información y publicidad que no le interesa?

Nos pasa a todos. Nuestros ojos y nuestra mente, para sobrevivir esa zona de guerra, han aprendido a escanear. Ojear.

Cuando ven pedazos macizos de texto, lo saltan.

Cuando se acostumbran a los lugares donde va la publicidad, lo saltan.

¿Cómo puedes lograr que esos ojos escaneadores lean tu texto?

Moldea tus palabras para que luzcan atractivas.

¿Cómo?

Con espacio blanco.

Piensa en la Biblia y sus bloques macizos de texto. … ¿Qué? ¿No podemos ver la película mejor…?. Ahora, piensa en los manuales de ensamblaje de muebles de supermercado. Sólo tienen dibujos y flechas. ¡Sí! Ya lo entendí… yo lo armo.

Crea espacio blanco con:

  • Subtítulos:  Parten tu texto en pedacitos comestibles.
  • Viñetas: Utilízalas cada vez que tengas tres ítems o más (como esta).
  • Párrafos de no más de 6 líneas.
  • Párrafos de 1 línea esparcidos de tanto en tanto para enfatizar algo.
  • Tamaño de fuente tipográfica grande, 16 píxeles o más, con un fondo contrastante.
  • Espacio cómodo entre líneas. Y extra entre párrafos.
  • Ancho vidual de párrafos de no más de 15 palabras.

¿Quieres un toque de creatividad? Agrega --- y -, negritas, itálicas, (paréntesis) y *otras marcas*. Sólo para atraer ojos y lograr que te paguen el café vender más.

Valora su tiempo

“La única forma de escribir, es reescribir.”

Ernest Hemingway

Al principio tendemos a ser verborrágicos. Y está bien escribir así el primer borrador. Arrojar todas tus ideas en la página. Pero luego tienes que editar.

Editar es un trabajo duro. Toma tiempo y coraje cortar esas hermosas palabras que conjuraste en papel. ¿Te sientes tentada a dejarlas a todas? No lo hagas.

A los lectores no les gusta perder tiempo leyendo frases largas, palabras innecesarias e ideas redundantes.

¿Cómo quitas la grasa de tu texto?

Córtalo como un chef corta cebollas en el canal de cocina.

1- Divide frases largas en cortas

En vez de escribir oraciones largas con muchos subordinados y cláusulas dependientes, para lograr transmitir una idea compleja, intenta separar esa oración con puntos seguidos, tu mejor amigo a la hora de dar sentido a tus palabras.

Ó:

En vez de escribir oraciones largas,  intenta separarla con puntos seguidos. Divide los subordinados y cláusulas dependientes. Así, transmitir una idea compleja, va a ser más fácil. El punto seguido es tu aliado para dar sentido a tus palabras.

2- Deshazte de palabras redundantes

Convierte “planea los pasos a seguir”, en “pasos a seguir”; “historia pasada” en “historia”; “sorpresa inesperada” en “sorpresa”; “aún sigue en pie” en “sigue en pie”; “posponlo para otro momento” en “posponlo”.

Convierte “Necesito ir al gimnasio. Hacer ejercicio me hace sentir bien”, en “Necesito ir al gimnasio. Me hace sentir bien”. O mejor aún “Necesito ir al gym para sentirme bien”.

Convierte “Para volver a cero el siempre creciente nivel de estrés, prueba estas 5 prácticas de cuidado personal que te van a brindar una salud vibrante”, en “Vuelve a cero tu nivel de estrés: 5 prácticas para una salud vibrante”.

3- Dale cacería a cuanto adverbio encuentres

“El camino al infierno está pavimentado de adverbios”.

Stephen King

Los adverbios son las palabras que modifican a los verbos y adjetivos. Existen distintos tipos de adverbios. La mayoría son innecesarios. Sobre todo los que terminan en “mente”. Ralentizan al lector y debilitan el significado de la oración:

Es que simplemente no sé -> Es que no sé

Realmente se esforzó -> Se esforzó

Estoy muy enamorado -> Estoy enamorado

Si encuentras una palabra que termina en “mente”, prueba a quitarla y ver si el texto sigue igual o mejora. Si es así, quítala.

A algunos adverbios conviene reemplazarlos por verbos fuertes para darle elegancia a tu texto:

Dijo suavemente -> Susurró

Corrió rápidamente -> Salió disparado

Gritó fuertemente -> Bramó

¿Cuándo deberías dejar los adverbios en el texto? Sólo cuando agreguen un significado real o pintan una imagen.

Ejemplo:

“Quiero que me trates suavemente”.

Se deslizó dócilmente por el salón”.

Es una verdad universalmente conocida, que un joven soltero en posesión de una gran fortuna, busca una esposa”.

Adverbios dejados descuidadamente en oraciones ensucian tu texto. Al contrario, los adverbios elegidos con cuidado están bien.

Henneke Duistermaat - EnchantingMarketing.com

Sube el volumen de tu mensaje

Una vez que mataste sin piedad todos lo que malgastaba el tiempo de tu lector, el siguiente paso es subir el volumen --- reemplaza palabras anémicas por palabras poderosas.

¿Cuáles son las palabras poderosas?

  • Palabras que cargan emoción

Amar, odio, devastado, agonía, asqueado, furia, extasiada, horrorizante.

  • Palabras que avivan los sentidos

Oloroso, crujiente, rasposa, brillante, agrio, sonoro, oscuro, apetecible.

  • Palabras que muestran acción

Frenético, disparar, colapsó, hirviendo, botar, lanzar, azotó, trastabillar.

  • Verbos fuertes

Chocar, electrificar, atacar, manipular, martillar, inyectar, sonsacar.

No existe una lista definida de qué es una palabra poderosa. Es subjetivo. Pero el punto es cambiar algunas de las palabras en tu texto por versiones más fuertes.

En vez de “Aumenta tus ventas”, usa “Dispara tus ventas”.

En vez de “Un nuevo problema”, usa “Un aprieto inesperado”.

En vez de “Un hombre buenmozo”, usa  “Un galán”.

Usar palabras poderosas es como agregar detalles. Muestran mucho quién eres, qué te motiva. Es parte de tu voz.

Mi consejo: exprime cada oportunidad para dejar que brille tu personalidad con palabras poderosas.

Manos a la obra amiga

Para enganchar y mostrar que eres distinta, hazte amiga de tu lector. Digiere el texto por él. Y sacúdelo con tus palabras.

Empieza con los tips que te conté.

Dómalos uno a uno.

Y vas a convertirte en esa persona que todos buscan para sentarse al lado en un cumpleaños. La divertida. La ingeniosa. La que te hace pasarla bien.

¿Y tus lectores... ?

Van a estar enganchados contigo.

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