Cómo ser un escritor más prolífico: descubre el secreto para escribir mucho en el menor tiempo posible

A todos nos pasa.

Quisiéramos escribir diez veces más de lo que escribimos.

La vida se interpone. Los chicos y sus actividades. Los padres y sus necesidades. Los amigos y sus ganas de contarte cómo le está yendo con el nuevo novio. El trabajo que paga las cuentas y sus horas extras.

Y nuestro sueño de escribir eso que hace tanto ronda en nuestra cabeza, se queda en el camino.

También pasa con nuestro blog.

Sabemos que debemos publicar consistentemente para que  nuestra audiencia nos espere, nos extrañe y se haga fan de alguna forma. Pero lo mismo pasan las semanas y no publicamos ni un posteo nuevo. Nos empieza a subir la presión... ya nos van a olvidar nuestros lectores... lo dejo para mañana...

Acá te presento algunos de los truquitos que a mí me sirven para ser más productiva al escribir.

1) Date fechas límites incómodamente cercanas

Hasta ¨fechas¨ es exageración. Te diría que te des ¨horas¨.

Piensa qué quieres escribir.

Busca permanentemente cuándo puedes disponer de la próxima hora, o media hora, o quince minutos, sin que nadie o nada te interrumpa. Apaga el teléfono.  Si alguien se acerca con un requerimiento que le conviene a esa persona pero a tí te interrumpe, contesta ¨termino esto importantísimo que no me va a tomar más que una hora y te ayudo¨.

Por ejemplo, si debes escribir un mail a tu lista de suscriptores, busca la próxima media hora disponible, te encierras, pon el celular en modo avión y empiezas a azotar el teclado. Con lo que se te ocurra. Sólo escribe. Sé consciente que tienes media hora de tranquilidad. Aprovéchala.

Luego editas. Cortas partes que estén de sobra o no tengan sentido, reorganizas,  y unes con conectores.

Pero agrega palabras a ese documento como si tu vida dependiera de eso -- o una promoción del 50% en tu tienda de ropa favorita.

Si quieres escribir un libro sobre un tema en el cual eres experta, hazlo este fin de semana -- esto me lo dijo un gran profesor y muy prolífico. No te sientes sobre lo que sabes. Compártelo.  Bloquéate el viernes a la noche para la estructura o outline. El sábado pide el favor a alguien que te entretenga a tus hijos, dile a tu jefe que no vas a poder terminar ese informe para el lunes porque debes llevar a tu abuelita fuera de la ciudad a visitar a su hermana -- y no puedes desilusionarla. Dile a tus amigas que el café se lo toman próximo jueves. Azota el teclado. El domingo sigue azotándolo. Ponte el objetivo de tener para el lunes a la mañana un primer borrador del libro terminado -- aunque sea un libro pequeño, un ebook, o una guía digital, pero terminado.

Siempre mantén presente el corto tiempo que tienes para hacerlo. Aunque lo hayas puesto tú misma. Rétate a lograr escribirlo en ese tiempo. Tu puedes lograrlo.

2) Utiliza un patrón de contenido

Intenta descubrir patrones de contenido que funcionen para el tipo de texto que quieres redactar y síguelos cada vez que escribas. Así te evitas paralizar o ralentizar tu producción por dar vueltas decidiendo qué sigue.

Te pongo un ejemplo.

Si vas a escribir un Posteo para tu Blog, busca un patrón que te funcione. Por ejemplo:

- Título

- Introducción: Planteo un problema que tiene mi lector y le aseguro que tengo una solución.

- Cuerpo del blog:

  • Propongo mi solución deseable
  • Listo pasos seguir (cronológicos o no) para arribar a la solución.
    • X : Consejo, imagen, respondo duda.
    • W: Consejo, imagen, respondo duda.
    • Z: Consejo, imagen, respondo duda.

-Párrafo final: aliento a mi lector a implementar mis consejos y aplasto (figurativamente, no seamos tan drásticos) cualquier excusa que se diga mi lector para no implementar mi consejo.

Los posteos para un blog pueden tener distintos patrones. Busca el que te guste más, el que sirva para tu tipo de contenido y audiencia, y tenlo a mano para escribir la mayoría de tus publicaciones.

Lo mismo puedes hacer para tus redes sociales, para tus emails a clientes y hasta para capítulos de libros o folletos. Encuentra patrones de contenido que funcionen, y simplemente lo rellenas con el tema específico que quieras tocar.

Puedes salirte de estos patrones. Simplemente los usas de muletillas para cuando necesitas escribir y publicar mucho. Y dar vueltas pensando cómo escribir eso que tienes que escribir no es una opción útil.

3) No edites mientras escribes

Y esta es una regla de acero.

No se puede romper.

Ni lo pienses.

¿Y por qué? Porque esto aprieta el freno a fondo. Si cada vez que escribes cinco palabras seguidas, vuelves borrando tres, vas a avanzar a un 40% de tu velocidad o menos.

La gran meta al escribir de un tirón, sin estar tropezando a cada rato con la tecla hacia atrás del teclado, es tener algo que editar rápidamente. A ese primer borrador, que le llaman en inglés  ¨el primer borrador de mierda¨ -- tan mal hablado esos yankees -- se lo edita rápido, sacándole lo que le sobre, reordenándolo y listo.

De esta forma uno mantiene un buen nivel de producción y no está días y días intentando terminar un texto. La inercia de volcar todos los pensamientos en la hoja no se interrumpe y hasta toma más velocidad.

Con la práctica, el primer borrador es cada vez más preciso y la edición se hace cada vez más pequeña. Y lo bueno, la cantidad de producción en total se multiplica.

Bonus tip:

Si necesitas escribir grandes cantidades de textos, como posteos, emails, redes, una guía, folletos y más, prueba con la herramienta Voz a Texto.  

Está en Google Docs en Herramientas >Escritura por voz… , en iPhone la encuentras tocando un ícono de micrófono a la izquierda de la barra espaciadora del teclado y en Android arriba del teclado.

Activas la función y empiezas a dictar tu texto. El reconocimiento de lo que decimos es casi perfecto. Y la cantidad de textos que produces se multiplica exponencialmente.

Usar esta función además te sirve para burlar el ¨bloqueo de escritor¨ que nos ataca de vez en cuando. Porque ¨bloqueo de hablador¨ no tiene nadie.

Y también sirve para escribir más conversacionalmente y no como robots, que es el default en el que caemos gracias a la escuela que nos enseñó que escribir bien es escribir con almidón.

Despachar es fundamental para mejorar

Y cuanto más despachamos, más rápido mejoramos. Escribir, publicar, enviar emails, subir posteos, escribir libros, es lo que nos hace ser mejores escritores.

Cuanto más prolíficos, mejores seremos.

No busques escribir el texto perfecto. Apunta a escribir tu texto al 80% de tu capacidad. ¿Es lo suficientemente bueno? OK, publica. Va a ser mucho más rápido y lo vas a hacer más seguido.

En cambio si quieres subir ese 20% que te falta para que sientas que tu texto está perfecto, te va a tomar muchísimo más tiempo del que crees. Hasta días y semanas. Vas a producir menos y vas a tener menos práctica.

A la larga, para ser un escritor bueno, debes escribir mucho. Y publicar lo que escribes. Verlo en el mundo real. Sentir que tu habilidad es real.

La práctica hace al maestro. Y éstas técnicas hacen a un escritor prolífico que va a practicar mucho y va a mejorar mucho más.

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