Ayer terminé mi desafío de 30 días escribiendo un posteo por día….

Y debo decir que es lo más “empoderador” que he experimentado -- si es que esa palabra existe… pero te das una idea.

Todo comenzó cuando me anoté en un curso de Jon Morrow -- un bloggero que enseña a tener un blog. Entre sus lecciones, recomendaba armar tu página web con el plug in de WordPress, ThriveArchitect de la empresa ThriveThemes.com.

Desconfiaba un poco porque siempre dudo si un bloggero te recomienda un producto porque es bueno o porque es afiliado a ese producto -- lo que significa que el vendedor de ese producto le paga una comisión por enviarle al cliente.

De todas formas pagué los plug ins de ThrivesThemes y realmente es muy útil para diseñar una página como te guste y no estar acorsetada con alguna Plantilla de WordPress fija. Más otras funciones todas orientadas a convertir visitantes en clientes.

La forma en la que hace marketing esta empresa, es sobre todo marketing de contenido. O sea, publican muchísimo contenido para ser encontrados por Google y para generar relaciones de confianzas con clientes o futuros clientes. Entre tanto contenido, me hice muy adicta a todo lo que publica Shane Melaugh, el dueño. Todo me interesa de él. Tanto es así que hice sus dos últimos cursos, uno en productividad y otro en cómo hacer cursos online.

Él, de forma personal tiene un blog sobre emprendedurismo digital que se llama Activegrowth.com. En el podcast de ese blog, en un capítulo hablaba de la “práctica deliberada” que debe hacer todo emprendedor -- y para el caso cualquier persona con algún interés -- para mejorar habilidades claves que quiere desarrollar.

Para esa práctica deliberada, propone el Desafío de los 30 días haciendo esa cosa en la que uno quiere mejorar. Toda esta teoría se junta con una técnica de Seinfield, el actor y escritor de esa misma serie, que dice que se fuerza a escribir y para eso, por cada día que escribe, marca con una gran X en su calendario. E intenta no romper la cadena esa. Mínimo por 30 días. Seinfield contando su técnica la hizo muy conocida.  

Acortando la historia, en este podcast decía Melaugh que si uno quiere ser mejor en su blog, debe escribir todos los días. Que uno debe iniciar un desafío de los 30 días escribiendo sus posteos o publicaciones del blog. Y así lo hice. Hasta lo escribí en los comentarios del blog, diciendo que lo iba a empezar. Y Melaugh me contestó que le avise cómo me iba. No sé si tendrá esto algo que ver, eso de ser responsable ante alguien que uno admira por lo que dice.

Como sea, me largué a escribir en este blog todos los días un artículo nuevo. Al principio me tomaba como 3 a 4 horas escribir algo de 1700 palabras (largo). Luego fue bajando el tiempo, eran 2 horas. Algunos días que estaba muy cansada ya de escribir todos los días, entonces escribía posteos de 700 palabras. Al final de los 30 días, un posteo de 1500 palabras me tomaba 1 hora escribir. Lo cual es un gran progreso. El último, que tiene 600 palabras porque ya estaba con el último aliento, me tomó 30 minutos escribir. Lo cual es una velocidad tremenda.

Siento que gané en velocidad. Que mejoré mi forma de escribir con tanta práctica. Que llené mi blog de contenido, algo que me tiene orgullosa. Y que me dio confianza en saber que en una hora puedo escribir algo publicable.

Eso sí, hay que conformarse con un 80%. Otra teoría de mi gurú Melaugh. Dice que si algo está al 80% hay que sacarlo a la cancha. Mejorar ese 20% toma tanto tiempo, que decae el retorno de inversión de todo ese tiempo por la mínima ganancia que provoca.

Confieso plenamente que algunos días mi calidad fue del 60% y hasta del 50%. Pero planeo mejorar esas publicaciones con el tiempo. Lo importante es publicar contenido. Es ganar confianza. Y es adoptar un hábito de escribir sin dudar tanto. Sin dar tantas vueltas perfeccionando algo. Sin pretender que sea una obra de la literatura moderna entonces nos tiene atrapados días y días… semanas, hasta meses….

No podemos permitirnos dar tantas vueltas. No podemos sentarnos en lo que sabemos por meses y meses porque no está al 100%. O porque no se dan las condiciones ideales.

Puedes escribir en tu viaje al trabajo. Puedes escribir utilizando la voz en el teléfono, que Google o los smartphones tienen la capacidad de traducirlo a texto escrito perfectamente. Así lo hice algunos días que estaba muy cansada, casi no tipeaba. Sólo dictaba. Y encima es bueno para escribir de forma natural y no tan acartonada.

Con todo esto quiero decir: hazlo.

Quiero pasar esta antorcha que a mí me sirvió como ninguna otra técnica. Y eso que tengo libros y libros y cursos y cursos sobre redacción, bloqueo de escritor, bloggeo, etc. Ninguna es tan buena como esta.

Piensa en lo que quieres mejorar. ¿Hacer video? ¿Hacer un podcast? ¿Escribir un blog? ¿Escribir páginas de venta? ¿Diseñar logos? ¿Editar cortos?

Y comprométete a hacerlo todos los días por 30 días.

Anota con una gran X cada día que lo logres.

Y no cortes la cadena. No te atrevas…

Si te sirve, haz el juramento público en los comentarios de este posteo. Y luego de los 30 días, vuelve a contarnos cómo te fue. Qué aprendiste. Qué miedos te sacaste de encima. Cuánto mejoró tu habilidad. Cuales son todas las formas que te beneficia. Y cómo vas a seguir.

¿Yo? Hoy es el día 31 y voy a seguir publicando. En principio este posteo que es más una diatriba. Pero me parece que te puede ser muy útil. Por eso está aquí.  

Y voy a empezar mañana un nuevo desafío de 30 días: hacer un video cada día. Porque esa es otra habilidad que quiero mejorar.

¿Y tú? ¿Qué desafío de 30 días vas a empezar mañana?

hola,

¿Te gustaría conectar con tus clientes y vender más? ¿Que te presten atención y estén encantados de comprarte? Yo te ayudo a usar las palabras exactas para lograrlo. ¿Cómo? Con palabras vivas, poderosas, que llamen la atención y conmuevan. Descarga mis mini-guías gratis "Cómo escribir un Tagline que venda" y "Escribe Como Profesional en 10 Simples Pasos" y recibe más info para aumentar clics y ventas.


También te puede interesar...

¡No te pierdas mis posteos nuevos

o alguna buena historia!

 Subscríbete a mi newsletter 

>